CULTIVAR SISTEMAS
Notes · 02
Notas sobre permacultura, equilibrio y diseño
La permacultura propone una idea sencilla: antes de intervenir, observar.
Entender cómo circula el agua. Dónde aparece el sol. Qué especies ya existen. Cómo cambia el suelo. Qué relaciones se producen de manera natural antes de introducir otras nuevas.
Más que una forma específica de jardín, es una manera de pensar en sistemas capaces de sostenerse mediante relaciones de cooperación.
Para el diseño, esta mirada cambia la pregunta.
Su principio no es imponer un sistema, sino trabajar a partir de las condiciones que ya existen.
En lugar de pensar únicamente qué queremos colocar en un espacio, podemos preguntarnos qué necesita ese espacio para desarrollarse.
El agua de lluvia puede captarse y regresar al suelo. La materia orgánica puede dejar de ser un residuo para convertirse nuevamente en recurso. La sombra, el viento, las pendientes y las estaciones pueden determinar dónde y cómo cultivar.
Observar, relacionar y permitir que ciertos procesos sucedan también son formas de diseñar.
Cada decisión intenta formar parte de un ciclo.
La permacultura propone sistemas capaces de producir, reutilizar recursos y adaptarse con el tiempo, reduciendo progresivamente aquello que necesitan recibir desde afuera.
Más que una forma de cultivar, plantea una manera distinta de intervenir el territorio: observar primero, utilizar lo disponible y diseñar para que los ciclos puedan continuar.